La mayor parte de las reclamaciones presentadas por los ourensanos contra el Concello por da?os o perjuicios causados por el funcionamiento de los servicios públicos tienen una base fundamentada,
venta lentes ray ban, pero otras muchas tienen un claro componente de picaresca o incluso de cara dura. Uno de los casos más llamativos es el de un empresario que pidió al Ayuntamiento una indemnización por los desperfectos que provocaron los bomberos en su negocio cuando entraron en él para impedir una fuga de gas. Resultó que el toldo estaba 35 centímetros más bajo de lo que permite la ordenanza municipal correspondiente y el Consello Consultivo resolvió a favor de la afectada, aunque solo en parte. La indemnización solicitada fue de 330 euros y la dictaminada por el organismo intermediador fue de 165 euros al entender que en el suceso también había tenido que ver el despiste de la mujer. Otras reclamaciones son llamativas por lo enrevesado de la sucesión de acontecimientos que motivaron el perjuicio sufrido por los demandantes. Eso le ocurrió a M. Z. G. V., que paseaba el día 31 de marzo de 2006 por la calle Cardenal Quiroga cuando su paraguas se golpeó contra un toldo instalado allí por el Concello. El impacto hizo que el paraguas se volviese contra la usuaria y, en concreto, contra una de las lentes de sus gafas, que se rompió. Este caso ocurrió la noche del 23 de octubre del a?o 2006 en un local comercial de la calle Bedoya. Los vecinos llamaron a la Policía Nacional al detectar un fuerte olor a gas y tuvieron que presentarse los bomberos allí. Al no estar en el lugar ningún propietario ni empleado del comercio fue necesario forzar la puerta para entrar en él y cerrar dos válvulas abiertas. A pesar de que su actuación pudo evitar un mal mayor, el propietario del local reclamó 365,76 por los da?os. El Consello Consultivo desestimó la indemnización.Aunque ocurre con todos los casos relatados hasta ahora, los afectados no son siempre particulares. En ocasiones los da?os provocados por el Concello los viven comunidades de vecinos enteras. Ese es el caso de los residentes en el número 21 de la calle Río Mao, que se encontraron el portal inundado el día 31 de marzo de 2006 porque unos vándalos habían modificado su trayectoria. Si a ellos les sobraba agua,
glasses, a los vecinos del número uno de la calle Nóvoa les faltaba. En su caso la instalación de una papelera en la vía pública perforó las tuberías y afectó a su abastecimiento. También destaca el caso de los residentes en el número 16 de la calle Colón,
anteojos prada, edificio junto al que se está construyendo un centro cívico. Las obras provocaron grietas y diversos da?os a los vecinos y el Consello Consultivo les dio la razón en su solicitud de 2.8000 euros de indemnización.Gafa rotarelated articles:
camiseta juventus La nueva versión de Leyendas Bl chandal juventus Boca Juniors Nike 105th Anniversa camiseta milan Barcelona to consider legal action